Hoy en día no todas las personas tienen que recurrir a los trasplantes o las medicaciones potencialmente dañinas para solucionar la perdida del pelo. Actualmente existen alternativas a estos métodos. Se trata de una terapia que utiliza el láser de baja frecuencia para disminuir la pérdida del cabello y potenciar el crecimiento del mismo. Este tratamiento trabaja estimulando el cuero cabelludo e incrementando el flujo del torrente sanguíneo.
Los láser de baja frecuencia son conocidos también como láser “fríos”, porque no utilizan en las sesiones de tratamiento el componente térmico para calentar o para vaporizar el tejido fino. La terapia del laser de baja frecuencia se basa en el principio científico de la foto-bioterapia. La foto-bioterapia se produce cuando la luz del láser es absorbida por las células, produciendo el estímulo del metabolismo de esta y mejorando su flujo sanguíneo.
La luz láser de baja frecuencia fue utilizada en un principio para tratar úlceras en pacientes diabéticos con déficit en el torrente sanguíneo. El láser mejoró el torrente sanguíneo y al mismo tiempo produjo un efecto secundario asombroso: el pelo situado dentro del radio de acción del rayo láser creció más densamente y más de largo que el pelo circundante.
En estudios clínicos, la luz laser ha demostrado estimular el metabolismo, síntesis de la proteína, y la regeneración celular del tejido fino y del cartílago, mientras que aumenta la afluencia de la sangre al área apuntada. Los láser de baja frecuencia se han utilizado para tratar pérdida del cabello en toda Europa en la última década como alternativa al trasplante y a los tratamientos médicos.
Su uso en los Estados Unidos ha sido ampliamente documentado y avalado por la FDA.
© ICC – David M.N. 2007
